Donación A Escribir Desde El Alma

5ª Apunte de Poesía Reconectiva


Cuando estaba cavilando qué aspecto de la Poesía Reconectiva tratar, una sincronía sucede: en el boletín electrónico de “LIBROS EN RED” al que estoy suscrito reflexionan en octubre “sobre las propiedades reveladoras de la escritura” donde se dice  que escribir, más bien, es disponerse a descubrir algo que se desconoce. (…)Es decir: lejos de identificar la escritura con la transcripción de un contenido ya virtualmente terminado en nuestra cabeza, la identifican con el camino que recorremos para elaborar un tema y dar con el estilo que mejor se le adecua. Todo en el mismo momento de redactar, y no antes: recién cuando comenzamos a escribir, definimos del todo lo que queremos decir, recién entonces encontramos acabadamente nuestro contenido. Escribir, por lo tanto, no sería volcar lo que una voz interior nos dicta como un mensaje ya cerrado, sino moldear, amasar, trabajar ideas, para que se conviertan en mensajes más claros, originales y logrados.
 Este extracto me ha hecho dejarme en manos del mismo hecho creativo, y esto es lo “revelado”:
  El estado meditativo es un estado donde se da la revelación. Esta afirmación categórica presupone mucho. Hay quien dice que eso es un don. El acto de escribir conectado en un estado meditativo o producto de la meditación, es un medio por el cual los dedos o el dictado son el hilo que te viene en presencia, y con el cual tejes el poema (mensaje o no, descifrado o comprendido).
  Estar abierto, liberado, dispuesto y disponible es la premisa inconsciente para que el consciente esté atento a sí mismo y al instrumento que plasma letra tras letra, lo que unos llaman inspiración y nosotros aquí revelación “dictatorial”. Dicho así se ve lo peyorativo que no es otro argumento que da el ego que no quiere perder su identidad y monta un muro controlado donde él criba, o al menos eso pretende, y “cuelga” lo que supuestamente quiere (entre tú y yo esa es su ilusión, que hay que permitírsela).
  
 
La desidentificación en la que se encuentra la escritura conectada tiene presente los mecanismos y herramientas aprendidas y entrenadas. Este último matiz deja al ego inafectado por esta incursión en la que él cree participar física y mentalmente como aliado. Llegado a este punto coincido con Robert Cecil Day-Lewis (1904-1972), poeta irlandés: "No escribo para ser entendido, escribo para comprender". Eso  como que el ego lo entiende a su manera. Lo profundo es el último predicado.
  En esta actitud de conexión con la Otredad en la mismidad, la que no se limita a tiempos de meditación explícita, surge la “trans-velación”; la travesía de los velos cayendo, las capas del personaje y su teatro , despojándose gracias al hecho mismo de escribir. Como dice  Lispector (1920-1977), escritora brasileña (nacida en Ucrania): "A veces tengo la impresión de que escribo por simple curiosidad intensa. Es que, al escribir, me entrego a las sorpresas más inesperadas. Es a la hora de escribir que muchas veces me vuelvo consciente de cosas, de las cuales, siendo inconsciente, antes no sabía que sabía". 
  Aunque este último pensamiento ha dejado las cosas claras, alguno podría decir que he estado defendiendo la escritura conectada como lo que en los sesenta se podría definir a la escritura automática. Pues algo tiene de ello. La acción crea pero ¿desde dónde? Se retroalimenta en sí misma como sujeto y objeto en quien escribe dejando a un lado su ego, haciendo presente el “testigo” que somos. No me puedo resistir para dejar como guía , y despedirme agradeciendo vuestra atención, lo que dice Don De Lillo (n. 1936), novelista estadounidense: "Escribir es una forma concentrada de pensar. A través del lenguaje se pueden llegar a ideas a las que de otra manera no hubiéramos tenido acceso".

Miguel Ángel Cervantes Almodóvar
Miguel Ángel Cervantes Almodóvar

Poeta y mentor de personas creativas bloqueadas y escritores

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar =)