Donación A Escribir Desde El Alma

7º Apunte de Poesía Reconectiva

Hace tiempo hablé con un poeta que lleva más cincuenta años escribiendo. Comentaba cómo se notaba una depuración, un proceso hacia la economía de medios, un caminar desde lo brillante, complejo, del enrevesamiento y trabajo compositivo, hacia la SENCILLEZ. Superando aquella máxima juanramoniana de “a la minoría siempre” para llegar a ser canto sencillo, claro, bello…, comprensible (que no entendible siempre).
  Reflexionamos acerca del ego y la identidad poética, el ser distinto, brillante, reconocible, loable. Y echo la vista a atrás y también veo mis épocas. Quise reafirmarme, ser brillante en la forma, no decir nada (que ya sabemos todos que es una forma de decir mucho), en definitiva alimentar mi ego.
  De ahí  pasamos a la época en que comienzo a meditar y las cosas van cambiando, cuando el trabajo con la mente y el ego empieza a dar sus frutos. Ya me distancio, no me creo las historias que me cuenta, se va depurando el tema de la identidad de persona a ser.
  Me doy cuenta de cuándo hay elaboración y artificio, de cuándo fluye desde dentro con formas claras, bellas, directas. Darse cuenta, utilizar ello conscientemente, como recurso, es lo importante, lo que nos hace servirnos del ego y no a la inversa.
  De todas formas dejo un versículo de los Proverbios que me parece muy interesante:
  “Palabras suaves, panal de miel: dulces al alma, saludables al cuerpo.”

  La poesía que reconecta, la surgida del silencio tiene una función, provoca en la integridad de la persona, del ser la salud, la suavidad.
Mariana Colomer en el Libro de la suavidad escribe este poema
 
“Dejo que seas Tú quien me otorgue el poema,
que la palabra fluya
de tu suavidad a mi mano,
sin luchar por llevarme su fulgor,
sin confiar en mí.
Te la pido y ofrezco.
Tan sólo escribiré y me ocultaré,
porque es tu palabra
y harás que no se pierda.”
Esto me lleva también a explicitar que el tema de la sencillez, del desapego del brillo propio, es lo que se va elaborando en una poesía que contacta con el silencio, brota del espíritu y dignifica la materia.  Quién mejor que Eladio Cabañero para cantarlo con esta claridad en estos versos de El Poema:
  “Entre nosotros el poema, pan en el horno,
  ola en la ola, extraño arbusto y  rescoldo breve.”
 Hablo de sencillez y claridad en este momento y de las experiencias de silencio y meditación. Los poetas y poetisas místicos se encuentran con un problema ante lo inefable y su traducción al lenguaje poético pero ese es otro tema que en otro momento abordaremos.

Miguel Ángel Cervantes Almodóvar
Miguel Ángel Cervantes Almodóvar
Miguel Ángel Cervantes Almodóvar

Poeta y mentor de personas creativas bloqueadas y escritores

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