Donación A Escribir Desde El Alma

2 Pilares de la Poesía Catalana



Paz y Bien.

Gracias a la situación convulsa por la que estamos pasando en la Península ibérica, algunos somos motivados a investigar y conocer algo más de las Letras Catalanas.

Enriquecerme y descubrir voces (Como Arderiu y Riba) que aportan, que te llevan a reconocerte a iluminar e inspirar tu vida es algo que tengo que agradecer a los que hablan de una cultura y literatura al margen de lo que es literatura en español.

Trasteando en una Colección de poesía que se atrevió a hacer la Editorial Plaza y Janés allá por los 80 del siglo pasado me encuentro con bastantes poetas catalanes y dos, un matrimonio, maestros de maestros poetas de la lengua catalana: Clementina Arderiu y Carles Riba.

He seleccionado para ti varios poemas con los que me he emocionado:

CLEMENTINA ARDERIU (1886-1976)

dice la Wikipedia: fue una poetisa española en lengua catalana. Se casó con el poeta Carles Riba, que influyó en su obra. Sus poemas tienden a una idealización de la vida cotidiana

PREC EN LA GUERRA

PERDÓ
per les victòries,
de les desfetes, 
de les batalles
perdó
Senyor! 
No m´esgarrifa 
la Mort a penes:
viure m´espanta.
Perdó
Senyor!
¿El món que fereu
no us acontenta

i ara el voldrieu 
millor, 
Senyor? 
Gràcia pels joves
que amb ira esperen.
Per ells voldríem
blavor,
Senyor!  
L´estiu s´acaba.
Raïm de serva
volíem ésser:

perdó
Senyor!
Carroll sens nombre
que va esgrannant-se
esdeveníem 
Senyor!


   PLEGARIA EN LA GUERRA

¡PERDÓN
por las victorias,
por las derrotas
por las batallas
perdón,
Señor!
No me estremece
la Muerte apenas:
Vivir me espanta
¡Perdón,
Señor!

¿Es que vuestra obra
ya no os complace.
y la querríais
mejor,
Señor?
Gracia a los jóvenes
que, airados, velan.
¡Y claridad
mayor,
Señor!

Muere el verano.
Uva de cuelga
quisimos ser:

¡perdón,
Señor!
Racimo somos,
innumerable,
que se desgrana.
¡Señor
perdón!



<<CAMINEM ACOSTATS...>>

Caminem acostas
com soldats;
i he parlat de companyia
quam més sola que mai em sentia.
La ventura, ¿qui la deixa
aleshores que ella ment
tan meravellosament?
No torneu a fer-me queixa:
ugiré de mi mateixa
a tot risc i contra vent
Caminem acostas
com soldats;
i he parlat de compañía
quan més i més que mai la defugia.



CAMINAMOS MUY JUNTOS...

   Caminamos muy juntos,
como soldados

y he hablado de compañía
cuando más sola que nunca me sentía.
   La ventura, ¿quién la deja,
sabiendo que ella miente 
tan maravillosamente?
   No volváis a darme quejas:
de mí misma huiré
contra el viento, a todo riesgo.
   Caminamos muy juntos,
como soldados
y he hablado de compañía

cuando hoy, más que nunca, la rehuía.




TARDOR
Ja no sóc, ja no tine
ja no vull ni voldria.
Què no sóc?  Què no tinc?
Què no vull ni voldria?
Una cosa que el temps
inclement em prenia. 
Si no sóc i no tinc 
tal com era i tenia,
per orgull no ho deman
ni ho prendria. 
I també perquè m´és
l´hora escàpol tan blana
sota el vidre polit 
de la meva campana! 
Dues ratlles de sol
la presó em tornen vana.
I també perquè en mi
altra cosa ara mana
que és més íntima i és
sobirana.




ATARDECER
    Ya no soy y ya no tengo;
ya no quiero ni querría.
¿Qué no soy y qué no tengo;
qué no quiero ni querría?
Algo que, inclemente, el tiempo
me arrebatara un día.
Si no soy y ya no tengo,
tal como era y tenía,
 por orgullo no lo pido:
tampoco lo aceptaría.
    ¡Porque, también para mí,
la hora fugaz es tan blanda,
bajo el pulido cristal
de mi campana!
Dos rayos de sol, tan sólo,
mi prisión han vuelto vana.
Y porque, dentro de mí,
hay otra cosa que manda,
más íntima
 y soberana.



  INVOCACIÓ ALS POETES

Josep Carner, Blai, Rosselló,
Salvador Espriu per valedor,
potser algun altre…
doneu-me un toc en el meu vers,
poseu-hi foc i un dring divers
de com solia. 

Darrerament, quan he cantat,
un vent molt àcid m'ha rondat
ben a la vora
i m'ha dreçat tot el cabell
mentre els meus ulls veien vermell:
la boca en cendra. 

Ara no vull sinó fugir
que ja presento aquell coixí
on he d'asseure'm!
Vull caminar, vull admirar,
que el món és ple i un Déu hi ha.
Que pugui valdre'm! 

L'esquena dreta i tant-se-val:
vull la vellor passar per alt.
Tot el que em resta
 ho posaré dins un farcell
petit; només el record d'ell
al bastó em posi. 

És folla, riu, dirà la gent.
I tu estaràs, Carles, content,
que així em volies.
Demano un toc, demano un dring,
només pensant en tu ja els tinc:
ja sóc una altra.     

Tarallejant i follejant
donaré encara més d'un cant
al sol i a l'alba.
El meu poeta m'ha valgut,
que no per sempre l'he perdut,
que el tinc a l'ànima. 

                                 1962


   INVOCACIÓN A LOS POETAS

Josep Carner, Blai, Rosselló,
Salvador Espriu por valedor,
quizás algún otro...
dad un toque a mi verso
ponedle fuego y un acento
distinto al que solía.

Últimamente, si he cantado
ácido viento ha rondado
cerca de mi
y mi cabello se ha erizado
todo a mis ojos era rojo:
gusto a ceniza.

Ahora no quiero sino huir
¡que ya presiento aquel cojín
donde sentarme!
Quiero andar, quiero admirar,
es pleno el mundo y hay un Dios.
¡Que yo pueda valerme!

La espalda recta, y qué más da:
quiero pasar por alto envejecer.
Todo lo que me queda
meteré en un hatillo;
¡que sólo su recuerdo
en el bastón me pese!

Y la gente dirá: ríe, está loca.
Y tú estarás, Carles, contento,
porque así me querías.
Pido un toque, un acento,
los tengo ya al pensar en ti:
yo ya soy otra.

Tarareando y loqueando
más de un canto daré aún
al sol y al alba.
Que mi poeta me ha valido
no para siempre lo he perdido,
está en mi alma.

                                 


CARLES RIBA (1893-1959)

dice la Wikipedia: fue un humanista, filólogo, escritor y poeta español en lengua catalana. También fueron muy valoradas sus traducciones de textos griegos tanto clásicos como modernos. 

ANIMA meva, arrívola pels camins del meu si:     
no facis com el pelegrí    
que fou temptat per la rosella tosca,  
orgull del senderó mesquí; 
mes tot seguit l´avergonyí  
aquell flam viu damunt sa roba fosca,    
i l´abandona al vent, a esvair-se i morir 

Anima meva blana, cenyida de ventura  
com d´una greu túnica bura:    
no importa el caminar, tant com el do 
amb què el camí ton pas detura:  
estel que en un tombat fulgura,  
ploma d´àguila, cant o tendrá flor;    
o el dol, que alleuja la feixuga vestidura.


ALMA mía, errante por los caminos de mi pecho:
no hagas como el peregrino
a quien tentó la tosca amapola
orgullo del senderuelo mezquino;
mas en seguida le avergonzó
aquella llama viva sobre su oscura ropa,
y la abandonó al viento, a disiparse y morir.

Alma mía blanda, ceñida de ventura
como de una grave túnica de estameña:
no importa tanto caminar como el don
con que el camino tu paso detiene:
estrella que en un recodo fulgura,
pluma de águila, canto o tierna flor;
o el luto, que aligera tu pesada vestidura.

                      ***


¡BELLA regina dels immaculats silencis!  
Com una fumerola d´un caseriu en pau
que puja, lenta i dreta, i es fon amb el cel blau, 
s´eleva ma paraula a tu, perquè la vencis
diluïda en látzur del teu callar suau,
bella Regina dels immaculats silencis.

Llavors, ¿quin pensament hi haurà, sinó feliç? 
Els nots -fites revesses en què la idea és closa- 
la veu mortal! -a son volar feixuga nosa- 
tot esdevé un silenci clar, on ni el degotís
del temps son cant profund i igual posar no gosa.  
Llavors, ¿quin pensament hi haurà, sino feliç? 


¡HERMOSA reina de los inmaculados silencios!
Como la humareda de un caserío en paz
que asciende, lenta y erecta, y se funde con el cielo azul,
así se eleva mi palabra hacia ti, para que la venzas
diluida en el azur de tu callar suave,
hermosa reina de los inmaculados silencios.

Entonces, ¿qué pensamiento habrá que no sea  feliz? 
Las palabras -lindes díscolas en que la idea está encerrada-,
la voz mortal -a su vuelo pesado estorbo-,
todo se convierte en un silencio claro, donde ni el gotear
del tiempo su canto profundo e igual a poner se atreve.
Entonces, ¿qué pensamiento habrá que no sea  feliz?


                            ***

   TANKKA 14 de las 4 Estaciones

La Poesía
Cal cercar-la on tu saps ja
que és, com la Gràcia
o l´aigua pura i dura
d´una Font emboscada.



    TANKKA 14 de las 4 Estaciones

¿La Poesía?
Hay que buscarla donde tú ya sabes
que está, como la Gracia
o el agua pura y dura
de una fuente emboscada.

           ***



de TANKKA Del Retorno

             Casta in deliciis

No té el silenci 
més amorosa nimfa
cast en son arbre:
la caça ardent et passa,
tu, en el teu cos profunda.
                           

de TANKKA Del Retorno

             Casta in deliciis

No tiene el silencio
más amorosa ninfa
casta en su árbol:
la caza ardiente te rebasa,
a ti, en tu cuerpo profunda.


            ***                                                         


                                  De ELEGIES DE BERVILLE 

ELEGIE Nº VII  (dada la longitud del poema sólo lo plasmo en castellano)



HE navegado como Ulises por el noble mar que separa,

     con titánica sonrisa de obediencia al azar,

la isla del último adiós, donde se inclinó mi mediodía,

     y el necesario poniente, desangrándose en gloriosa dulzura.

Sobre la rosa de los astros, siete vientos, atónitos, dejaban

     que uno solo se exaltase: el decretado del retorno.

Si el magnánimo héroe durmió en la popa segura

     más profundamente que por obra de cualquier vino o de muerte,

contado está cómo los ojos de los marineros regios lo vieron:

     el interior trabajo, él lo supo con los dioses,

por lo que sé de mí. ¡Oh, cuán desnuda era, cuán

     abandonada, la fe que en mi favor enlazó

los dos mundos, que a uno y otro lado de la sombra me querían!

     No atraída por el fin: antes virginal a un impulso

que me atravesaba desde allá de mi innumerable aventura

    y de mis propias raíces; como dentro del vientre vivo

al ser que en él se forma es todo crecimiento con las puras

    fuerzas originales, y no es suyo el destino

que lo empapa y lo empuja, tal una subida de antiguas

    aguas, hasta que ha nacido y ha llorado y ha visto;

y es entonces tan sólo cuando ya le convienen nuestras

    palabras despierto y dormido. Entre nosotros humanos,

¡dioses!, las palabras no son más que para entendernos y no para entenderlas:

    son el principio, justamente una señal del sentido.

Parecen precedernos hacia el misterio y nos dejan

   oscuros ante un brocado, tristes a un eco fugitivo.

Se requiere la secreta clave: un recuerdo que de vosotros viene,

    ¡dioses!, y que no nos alcanza hasta que ya hemos llegado;

así la comparación, tal vez, que nos cayó de pronto como una

     piedra brillante en las manos, dura en su fría virtud,

y que guardábamos como otras triviales, hasta que estamos en la viva

    arena donde el mar concluye. ¿Repatriados o llegados?

¿Cómo lo diría, hermanos, si no sé si hablo con vosotros?

    ¿Ni os hablaría siquiera? Estoy en espera de un dios.

Entre el silencio y el corto suspiro de una ola tranquila

    -la marcada en el tiempo, para mí solo en el tiempo

anterior a la noche- estará de pronto a mi lado

    simple y juvenil, conocedor sin alardes

por la mano, conocida invisible sobre mi espalda:

     mi dios parcial, que me ha elegido por orgullo

hasta la injusticia, digo yo. Me impondrá para los demás

     el aire de un mendigo paciente en los portales.

Él y yo sabemos el tesoro que guardaremos y que yo llevaba:

    no los diamantes del grito y de la presa y del fuego

(negra espuma, tú los tienes): de mis días de errar y conocer,

     uno solo he salvado: el que me salvaba; y en él

con las figuras por gracia escogidas que llenan un sueño,

     el tan diverso amor de quienes por mi, a mi paso,

por lo que ellos me daban se volvieron un poco

     más lo que eran; y todo cuanto en el estrecho he comprendido.

¡Oh, tesoro, tan real, que podría contarlo y escoger en él!

     Pero mientras no sea rey de mi paz última,

me lo guardarán las ninfas gentiles que tejen con lenta

     trama de púrpura y cristal las pertinaces urdimbres

de las invisibles corrientes, en el umbrío obrador subterráneo

    donde la abeja del yermo va, deslizándose, a hacer colmena.

¡Itaca, pequeño reino, conozco la profunda cueva!

    Olivar arriba, fuera de camino, en el pedregal;

cerrada y sutil como la hora de un solo pensamiento, para entrar en ella

    requiérense frente humilde bajo el dintel y un salto.


GRACIAS

Miguel Ángel Cervantes Almodóvar
Mentor de Escritura.
Miguel Ángel Cervantes Almodóvar
Miguel Ángel Cervantes Almodóvar

Poeta y mentor de personas creativas bloqueadas y escritores

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